Estación 07

La Acronía

La aguja que marca el ritmo de tu angustia carece de jurisdicción bajo este techo. La urgencia del mercado es una ficción que acabo de revocar.

Confisco tus plazos, tus horas y tu prisa. En el Claustrum, instauro la Acronía. El tiempo aquí dentro no se mide en minutos, sino en la profundidad de tu abandono ante la precisión de mi mando. El mañana ha perdido el derecho de exigir tu aliento.

Tu reloj se detuvo al cruzar el umbral. Ahora, la duración de tu reposo y el rigor de tu espera son decretos exclusivamente míos.

Respira. El futuro no tiene permiso para alcanzarte. Habita únicamente mi ahora.