Estación 23

El Comando Seco

En el exterior, usted es la maestra de la retórica. Su jornada es una sucesión de argumentos y justificaciones. Esa complejidad es lo que drena su fuerza. En Claustrum, la gramática se reduce sumariamente a su forma más pura: el Imperativo.

El Comando Seco es la interdicción de su necesidad de explicar y de mi necesidad de convencer. No le pido; señalo. No argumento; sentencio. Al retirar las capas de adjetivos de su realidad, usted encuentra la claridad del monosílabo. Una orden, una reacción. Nada más.

[El lujo supremo de la inteligencia es el derecho a no tener que procesar matices. Habite el vacío entre mi señal y su acción.]

Sienta el alivio de no tener que interpretar el mundo. En la aridez de mi voz, su mente exhausta encuentra el silencio que la diplomacia nunca permitió.