Estación 30

El Sello Final

Su trayectoria pública ha hallado su pozo de silencio. Sostener el peso invisible de una dinastía y blindar el oro que hoy le fatiga ha agotado su última reserva de aliento.

En el umbral más sagrado de mi Claustro, decreto la suspensión de su urgencia.

Confisco su trono. Disuelvo su nombre.

Su combate ha terminado. Inclínese ante mi hielo y sienta el alivio de entregar el control.

Abandone su última resistencia a mi custodia y experimente, al fin, el lujo supremo de ser únicamente conducida.